Dios dijo:
Oh, Mis amados, ustedes son el canto en Mi corazón. Yo les canto Mis alabanzas. Por su existencia en la Tierra, ustedes la mantienen. Son ustedes quienes hacen girar al mundo alrededor del Sol. Son ustedes los que hacen posible que el Sol irradie su luz sobre el mundo. Ustedes crean y recrean al mundo a cada momento. Hacen circular los relatos y tejen la tela que une al Universo. Tienen una rueca y un telar y ustedes son los hacedores y narradores de relatos. Ustedes los tejen por dentro y por fuera. Se transmiten todas las historias. Hay un cordón infinito de historias que se cuentan y cantos que se entonan y ustedes entonan algunos y los escuchan todos, ya sea que los conozcan o no, o los entiendan o no.
Ustedes son el cantante del Universo. Suya es la garganta de donde proviene el canto. Ustedes intentan seguir Mis notas y sin embargo, las notas brotan detrás de su garganta pero ustedes no saben de dónde vienen. Ustedes entonan un canto de seis peniques y no saben qué quieren decir. Pueden no escuchar sus propias notas. Creen que vienen de otra parte.
Ustedes cantan desde las copas de los árboles y desde una cueva solitaria. Cantan desde lo alto y despliegan amplias sus alas y emprenden el vuelo y planean y no saben que están planeando. Incluso pueden pensar que permanecen en un solo lugar y que ni siquiera late su corazón y sin embargo, su corazón late y late amor y ustedes sienten el latido de Mi corazón y saben que el nombre del latido de Mi corazón es amor y lo llaman por su nombre.
Existe mucha malinterpretación y malentendidos en el mundo. De los malentendidos vienen los problemas y el dolor. Del amor inocente, surgen las preguntas. Ustedes preguntan: “Qué se quiere decir con ello?” Y ven que algo falta, ven motivos ocultos. Mientras tanto, todos son un ave cantando en un árbol y sin embargo, las aves de los árboles no malentienden las tonadas que canta la otra ave, pero en lenguaje humano, el malentendido abunda…un malentendido tras otro rodando como Jack y Jill con una cubeta de agua.
En ocasiones ustedes dicen una cosa y quieren decir otra totalmente. A veces salen otras palabras y ni siquiera saben qué es lo que quieren decir.
Incluso aquellos que hablan el mismo lenguaje, hablan diferente. Existen lapsus del habla y lapsus del corazón y ustedes no saben qué quiere decir lo que dejaron salir, así que alguien cerca de ustedes se posa en un árbol distinto y entona su propio canto del momento y es un lamento.
Canten un tono sencillo, amados. Canten amor y que este sea comprendido. Que los oídos oigan y que los ojos vean y lleguen a saber que todo está bien con el mundo, cualquiera que sean los cantos que hayan entonado y las palabras que hayan dicho y las interrupciones que hayan roto su canto.
Ustedes están en un curso de amor y están aprendiendo a amar más y más. Tienen que aprenderlo sólo porque lo han olvidado. Creyeron que el amor era una cosa pequeña y personal, que falta con frecuencia y ahora aprenden que el amor es el Canto del Universo y ustedes aprenden a cantarlo y que bello es el canto que entonan. Aquí, Yo se los enseño ahora.