Dios dijo:
En referencia a la Carta anterior a esta, no quiero decir que siempre sigan tu capricho. Digo que sigan a su corazón. Su corazón es un buen timón, pero de ninguna manera deseo insinuar que ustedes hagan sólo lo que sientan ganas de hacer cuando lo sientan. Pueden no sentir ganas de ir al trabajo o a la escuela. Pueden no sentir ganas de levantarse. Eso no significa que siempre tienen que esperar hasta que lo sientan. Díganme que Yo he puesto en claro la diferencia, por favor.
Ustedes no siempre están obligados a seguir el dictamen del mundo, ni tampoco están obligados a seguir sus caprichos. Existe un punto entre el ser responsable y el hacer lo que el mundo espera de ustedes. Así que, amados, Yo digo que ustedes no tienen que ser un ciudadano recto todo el tiempo. No necesitan ser un dechado de virtudes de la virtud del mundo todo el tiempo. Así que continúen y sigan sus caprichos ocasionalmente. No sean duros consigo mismos. Es sólo la vida de lo que estamos hablando, queridos.
En realidad no estamos hablando sobre cómo parezcan ante el mundo y de lo que el mundo haría de ustedes. Tampoco tienen que ir en contra del mundo. Ustedes siguen a una estrella más grande que a un capricho. La luz que ustedes siguen no tiene que ser la del mundo. La razón del mundo no viene antes que la suya. Los edictos del mundo no tienen la intención de contar más que ustedes. Los caprichos pueden ser del mundo, amados. Si el mundo les mostró un anuncio de algo y ustedes lo desean, es probable que ustedes estén escuchando al capricho del mundo. Si nunca hubieran escuchado sobre ese algo, ustedes no lo desearían.
Entiendo que no siempre es fácil saber lo que realmente está diciendo su corazón y qué es capricho y qué argumento del mundo parece estar en juego. No siempre es fácil saberlo. Ustedes han estado haciendo lo mejor que pueden.
En los términos del mundo, ustedes no estarían en lo correcto todo el tiempo, tampoco en lo incorrecto, así que volvemos a que no existe bien ni mal. Existe la vida, amados, atrevida y disfrazada y entonces ustedes hacen lo mejor que pueden.
Lo que ustedes siempre pueden saber es que son Mis hijos y Estamos atados y desatados en amor. Somos una mezcla perfecta. Somos los M&M’s del mundo y sin embargo, Somos una Unidad Suprema. No existe nada que no Seamos y siempre Somos la Unidad del Amor. Estamos unidos en el mundo y Estamos unidos en el Cielo.
Ustedes no tienen que entender todo lo que Yo digo, pero pueden saber que estoy diciendo algo maravilloso. Estoy diciendo que Yo los amo y ustedes dicen:
“Yo también amo. A pesar de lo que pueda parecer, también amo al mundo y Yo te amo a Ti, Dios, Quien eres el lado más profundo de mí mismo. Tu eres Yo Mismo.
“Oh, que hermoso es viajar contigo, querido Dios. Qué hermoso es estar en este ensamblaje de Uno. Qué hermoso es estar en este mundo contigo como Mi Estrella y en Tu Imagen como amorosamente me diseñaste.
“De ahora en adelante, renuncio al sufrimiento y al desconcierto. Desde ahora no me importa tanto cómo parezcan las cosas. Lo que me importa es que Somos Uno y Estoy bendito y agradecido por viajar contigo en esta nave llamada vida.”