Dios dijo:
Lo que le suceda a su cuerpo, no puede sucederles a ustedes.
Contrario al sentimiento que prevalece en la Tierra, lo más importante en el mundo es no mantener vivo al cuerpo. No es necesario aferrar tan ajustadamente la vida al cuerpo. Cierto, no hay razón para hacer que el cuerpo se vaya más que el aferrarse a él. El cuerpo físico tiene su período de servicio. Sólo dura una vida.
Pero no para ustedes, amados. Ustedes son eternos. Conectados o desconectados de un cuerpo, ustedes son eternos. Aquello que son ustedes es eterno. No importa qué tanto se identifiquen con su cuerpo, ustedes no son su cuerpo. Es muy importante cuando moran en él. Incluso es secundario para ustedes.
Nutran a su cuerpo físico, consérvenlo lubricado, hónrenlo. Su cuerpo les presta un gran servicio. Su cuerpo es el vehículo en el cual se transportan mientras tienen un físico en la Tierra. Ustedes son visiblemente conocidos por medio de él. Sin duda, su cuerpo es un milagro. Llega un tiempo cuando su cuerpo termina su servicio para ustedes y el Universo. Su función concluye y entonces, el espíritu de ustedes se eleva por completo a su Fuente y ustedes continúan una aventura ilimitada sin su cuerpo al cual se habituaron y amaron tanto, aún hasta cuando no estaban satisfechos con él.
El mundo puede decir que ustedes perdieron su cuerpo. Amados, ustedes lo dejan como un par de viejos pantalones que se quitan. Ustedes dejan atrás a su cuerpo y ya no reina la importancia que tenía. Tengan en cuenta que cuando sus seres queridos dejan su cuerpo físico, se han liberado de él. Oh, si…ahora ellos pueden volar.
El cuerpo fue fiel y ustedes lo trataron bien, y aún así no están en deuda con él. Su forma física no es un recuerdo, es un simple vehículo con sólo una vida de garantía. La garantía es limitada y nadie sabe por cuánto tiempo.
El nacer en un cuerpo físico es algo hermoso. Es tan divertido. Ustedes pueden correr con él, caminar con él, sentarse con él, comer con él, dormir con él. En verdad su cuerpo físico es todo un compañero. Piénsenlo, él alberga a su alma! Pero solo por un tiempo, sólo hasta cierto punto. Su cuerpo depende de ustedes, no ustedes de él.
Amados, su cuerpo no es su dios.
Desde luego que ustedes sirven a su cuerpo mientras él les sirve a ustedes y sin embargo, no pretende ser su dios. Amen a su cuerpo. Amen lo que él hace por ustedes. Siéntense en el sol con él, pero no lo adoren como si no pudieran arreglárselas sin él.
El cuerpo no es supremo, ustedes lo son. Ustedes se las pueden arreglar muy bien sin su cuerpo. Consideren a su cuerpo como un reloj de cuerda que se detendrá a una hora determinada.
Su cuerpo los lleva a ustedes, les hace bien. En realidad su cuerpo los adora a ustedes. El sabe que está contratado. El sabe que está hecho para servirles hasta que ya no pueda hacerlo.
Que su cuerpo les sirva bien. Que ustedes le sirvan bien a su cuerpo y cuando sea tiempo de separarse, háganlo con una emotiva despedida. Su cuerpo no les llorará. Su cuerpo creía en su propia falibilidad.
Y ahora ustedes deben creer en su propia falibilidad.
Ustedes pueden colocar medallas en los cuerpos, pero no en las almas. En su lugar, las almas tienen Eternidad. Las almas no son sólo duraderas, son eternas. Esto es verdad para su alma. Ustedes tienen un alma, su alma es como una guirnalda y es hermosa, amados.