Dios dijo:
Mis palabras son como flores de manzanas que riego sobre ti. Mis palabras son como estrellas que hago brillar sobre ti. Mis palabras son Mi amor sembrado en ti. Todo lo que procede de Mi es amor. Todo lo Mío es amor y tú eres mío. Sólo puedes ser mío. No puedes ser menos de lo que digo, y digo que te veo frente a mí, y Veo que eres bueno. Nadie más te ha creado. Yo te hice. Y Yo te creé bueno. Lo que sea menos que bueno no es más que ilusión. Es algo que tú inventaste. Tú fantaseabas que eras menos que lo que Dios hizo. Tú tenías la idea de no haber sido creado bueno. Tenías la idea de ser una excepción, de haber sido hecho imperfecto. Yo te hice perfecto. Yo te hice perfecto, pero quizás has tenido la idea de que te hice como un desecho. No, nunca. Cualquiera sea el error que hayas cometido, fue inventado. Fue ficción. Seguiste una calle que no existe en realidad.
El amor existe y si tú has ejercido algo menos que el amor, puedes dejar de hacerlo justo ahora. Las viejas formas de percepción son ficción. Si tu vida busca un remedio, tú eres ese remedio. Una vez viste algo equivocado. Te viste equivocado. Ahora puedes ver en una nueva forma. El cómo ves es de extrema importancia para el cómo te ves a ti mismo. Tú puedes ser un diamante en bruto. Incluso así, eres un diamante. Eres un diamante de Mi corazón. Tú eres la cristalización de Mi corazón. Mi corazón en la Tierra no es de vidrio. No puse arena en tu corazón. Yo he puesto un diamante puro, y ahora te sugiero que es tiempo de extraer el diamante que eres.
Lo que importa ahora es el ahora. Tú eres tan infinito y eterno como cualquiera. Eres tan infinito y eterno como los Grandes. Todo lo que ellos fueron, lo eres tú. La diferencia es que tú has ocultado la verdad de tu propia vista. La has minimizado. Has podido decirte a ti mismo: “Yo no puedo ser grande en el amor. Si no puedo ser grande en el amor, seré grande en furia”. Entonces, has hecho una menor elección. Puedes haber pensado que estabas tomando el camino más fácil, más sin embargo elegiste el más difícil de todos e hiciste un esfuerzo con el fin de tomarte seriamente y para ser buscado en el mundo, incluso estar atrapado en él.
Renuncia a ello ahora. Planta las semillas de amor dadas por Dios y de ellas crecerá un nuevo jardín. Eres un ser vivo. Eres Mi amor. Todo lo que se requiere es que aceptes Mi declaración de ti. Tú eres oro ante Mis ojos. Permite que la luz de Mi amor, plantado en ti, se refleje de tus ojos sobre tu propio ser, y de ti hacia todo el mundo. No existe nadie en la Creación que no sea un portador de la luz. Enciende tu luz de modo que puedas verla alumbrar brillantemente. No existe el lado oscuro. Te has engañado a ti mismo. Eres un extraño para ti mismo, pero nunca harás de mí un extraño. Yo soy tu Verdadero Ser y tú eres el más amado de todos. Cada persona es la más amada; sin embargo, es la que más necesita mi amor, palpito por ello. Toco a la puerta de tu corazón y digo:
“Amado, abre tu corazón. Déjame entrar. Yo soy tu entrada al mudo. Previamente, has dibujado una imagen de una puerta abierta, y pensaste ingresar por ella, pero has soñado que no eras amor. Soñaste que eras dejado fuera. Tuviste un pobre sueño y ahora te despiertas de él y te encuentras en el esplendor de Mi Corazón. Ahora sabes dónde estás. Estás conmigo”
Traducido por: Jhrendon
Enlace original: http://www.heavenletters.org/god-s-words-are-like-stars.html