Heavenletter # 4437 Un Cofre del Tesoro Forrado de Seda
Dios dijo:
Quisiera hablarte sobre tu corazón. Tu corazón puede sentirse herido en este momento y tal vez ni sepas el por qué. Piensas en esto, aunque no sabes realmente por qué tu corazón duele. Duele porque duele. Quizás has arriesgado el todo por el todo en tu corazón. ¿Sabes? Tu corazón no se sentiría tan pesado si no permitieras que él fuera un depósito de todo en el mundo. Es mejor que tu corazón sea un depósito de toda las cosas felices por venir. ¿Desde cuando se ha convertido tu corazón en un depósito de vientos desfavorables?
Tu corazón debe ser un lugar seguro para la felicidad. ¿Por qué estás cargándolo? Tu corazón está destinado al amor, no para raspones y moretones. Él no debe ser un depósito de basura. Tu corazón debe ser un corazón y, todos saben que un corazón está hecho para el amor. Tú lo sabes, pero aún así puedes haberlo transformado un vertedero.
Tu corazón es un hermoso cofre de tesoros. ¿Pondrías trapos rotos en un cofre forrado de seda? Pondrías joyas, notas de amor y emblemas de amor. En tu corazón, que es el mayor tesoro de la creación, has colocado desechos y fragmentos de vidrio. Los has puesto allí y allí los conservas. Los conservas tibios. Fuera, fuera todo lo que no corresponda a tu corazón. Has llenado demasiado tu corazón. ¡Limpiémoslo!
No es que debas volverte insensible. No debes ser duro de corazón. Sólo que no debes almacenar todo en tu corazón. Cuando algo que no pertenezca a tu corazón entra a él, táralo fuera. Sácalo. Colócalo en otro receptáculo; una linda canasta para basura, quizás o un hueco en el patio trasero o algún contenedor de basura. El contenedor será vaciado pronto. Es tu corazón el que debe ser vaciado de toda basura justo ahora.
Has visto como, cuando borras una lista de cosas del computador, pasa la imagen de una carpeta tras otra, volando lejos. Deja que tu corazón se vacíe de la misma forma. El computador no reflexiona sobre cada cosa. Ni las lee y forma dos pilas. No; se toma una decisión y el computador borra todo. No hay marcha atrás.
Decide ahora. Basta de viejas heridas. Fuera con ellas. Si insistes, dales un beso de despedida, pero eso es todo. Sin grandes ceremonias. Sin lagrimas. Las heridas irán a un lugar mejor y tu corazón quedará con espacio libre. Vacíalo de todo lo que no deba estar allí. Tu corazón, Lo Repito, no es un depósito para cosas que lo rasguñen. Las garras del dolor no le pertenecen, no pertenecen, a tu corazón.
Tu corazón es para dar. No querrás conservar dolor en él o incluso darle algo doloroso a alguien. Seria una error. Bajo cualquier circunstancia, es un error darle algo doloroso a otro. Es un error que estés herido. Es un error permitir que entre el dolor. De alguna forma obtuviste la idea que tu corazón era para asumir todas las culpas. De ninguna manera. Prescinde del dolor. Vamos, encuentra un poco de gozo que poner en tu corazón. ¡Ama tu corazón!
Realmente, si supieras que Yo resido en tu corazón, ¿dejarías entrar en él cualquier cosa que no quisieras darme? ¿En verdad dejarías entrar cualquier cosa que sabes que no debería haber sido permitida desde el principio? ¿Dejarías que el estrés y la irritación me hagan compañía en tu corazón?
Simplemente no has pensado en lo que has estado acumulando en tu corazón. Desde hoy en adelante, no más, no aceptes que algo no deseado entre en tu corazón. No, dí desde una base firme:
“Lo siento, no puedes entrar en este corazón. Este corazón es sólo para tesoros. Este corazón es para el amor, sólo el amor. si no eres amor, no puedes entrar. Así que lárgate. Vete fuera, y no vuelvas”.
Amado, no tienes que ser hospitalario con todo.
Traducido por: Jhrendón
Enlace original: http://www.heavenletters.org/a-silk-lined-treasure-chest.html